Es una indica potente y vigorosa, con unos cogollos densos, que nos da una gran producción.
La buena distancia entre nudos nos asegura una muy buena rentabilidad por la altura que desarrolla.
El placer al degustarla nos aporta una sensación pegajosa y aromática a la vez. Sus cogollos cristalinos nos recuerdan a la pesadez de las piedras.
El sabor inequívoco e inconfundible de la Kush y una producción por planta fenomenal convierten a este híbrido nuevo en un avance significativo en la crianza de la marihuana moderna.
Su naturaleza de índica dominante la hacen ideal para la relajación, fines medicinales o simplemente para finalizar un duro día.